Enfoque terapéutico de la hormona del crecimiento
Franco Antoniazzi
Clinica Pediatrica, Universidad de Verona (Italia)
El uso de la Hormona del Crecimiento en OI se debe a dos razones fundamentales:
la primera es estimular el incremento del metabolismo óseo, concretamente la
aposición del hueso, y la segunda es incrementar el crecimiento en estatura. Pero la HC tiene también una influencia positiva en el
metabolismo del colágeno.
Los datos empíricos muestran una influencia positiva de la HC en el metabolismo
del colágeno: estimula la proliferación en cultivos de osteoblasto del IGF-I
(factor de crecimiento1 o somatomedina C, un péptido básico con una sola
cadena proteica de 70 aminoácidos, que estimula la proliferación del
cartílago) e IGFBP-3 (la proteína transportadora-ligadora de IGF predominante
en el suero humano), los cuales por su parte regulan la síntesis del colágeno
tipo I, y los osteoblastos de varias especies responden al IGF acelerando la
proliferación e incrementando la síntesis del ADN y del colágeno. Por otra
parte, la actividad del eje de la HC-somatomedina ha sido estudiada en niños
con OI, y se ha hallado una hipoactividad (sin un verdadero déficit de HC) de
este eje en más o menos la mitad de los pacientes estudiados (publicado en la
revista J Clin Endocrinol Metab 1993;76:251-6), mientras que las concentraciones
serológicas de IGF-I se hallaban en su mayoría en el mínimo de los
valores fisiológicos considerados normales.
Los criterios para evaluar la eficacia de la terapia con HC son: índice anual
de fracturas, velocidad de crecimiento, acción en le metabolismo de los
marcadores óseos, histomorfometría ósea y densidad ósea. Todos estos
índices tienen tendencia a mejorar en la OI en la pubertad, lo que es un factor
que puede confundir los posibles resultados positivos de una prueba
terapéutica.
Uno de los primeros intentos de tratar la OI con HC lo realizaron hace más de
20 años Kruse y Kuhlencordt, quienes trataron a dos pacientes graves y hallaron
un incremento de la formación periosteal de hueso nuevo y resorción ósea
intracortical por medio de la histomorfometría, con una mejora de la actividad
osteoblástica relacionada.
Tras este trabajo no hay más experiencias registradas hasta llegar a los
resultados preliminares en un limitado número de pacientes tratados con HC o
clonidina (un inductor de la secreción de HC en la pituitaria), de Marini et
al. en 1993(publicados en J Clin Endocrinol Metab 1993;76:251-6).Continuando con
las pruebas con HC, este grupo trató a 20 pacientes con OI de tipos III y
iV, de 5 a 12 años de edad, tras un completo examen endocrino (Utrecht 1996).
Durante el tratamiento (dosis inicial de 0,2 mg/kg/semana distribuidas en 6
tomas, duplicada tras 6 meses) no varió el porcentaje de fracturas, ni hubo
cambios significativos en la densidad ósea y sí incrementos notables en los
niveles de IGF-I e IGFBP-3 en todo el grupo tratado. Mientras los pacientes de
tipo III no mostraron respuesta en cuanto a crecimiento ni parámetros tendentes
a la formación de huesos o a la resorción, en dos tercios de los pacientes con
OI tipo IV sí se halló respuesta en cuanto a crecimiento, con un significativo
incremento de los niveles de Oc y de PICP (osteocalcina y péptido
carboxiterminal del colágeno tipo I respectivamente, ambos marcadores de
resorción) y de los parámetros histomorfométricos. Por otra parte, los
resultados de la evaluación endocrina previa al tratamiento no son predictivas
del grupo que responde al tratamiento.
Sillence y varios colegas (Utretch 1996) trataron a 15 pacientes prepúberes con
OI tipos I y IV, de edades comprendidas entre los 7.6 y los 13.9 años (0,2
mg/kg/semana en seis dosis, durante 2 años), con un pequeño descenso en las
fracturas anuales, también en pacientes que seguían siendo prepúberes al
final del tratamiento. Todos los sujetos consiguieron un aumento en sus desvíos
estándar (SD) de altura, más pronunciados en los pacientes de tipo I (+0,63 en
los tipo I frente a +0,55 en los tipo IV). Al final del tratamiento,
la escalas Z medias de densidad mineral ósea (BMD) del total corporal y lumbar
(L2-L4) descendieron, al igual que en los pacientes sin tratar, pero sus valores
absolutos aumentaron. Todos los sujetos informaron de un aumento del vigor y la
movilidad durante el estudio, como efecto secundario. El crecimiento en altura
positivo, el incremento del volumen esquelético y de la densidad mineral ósea
(BMD), y la consiguiente reducción en la frecuencia de las fracturas parecen
ser significativos logros terapéuticos. No se encontró correlación entre las
anormalidades del procolágeno y la respuesta al tratamiento, ni complicaciones
debidas a la terapia con hormona del crecimiento.
Nuestro Grupo evaluó la eficacia de un año de tratamiento con HC (0,2
mg/kg/semana dividido en 6 dosis) en pacientes afectados de OI tipo I con un
defecto cuantitativo comprobado en la síntesis del colágeno tipo I (publicado
en J Pediatr 1996; 129: 432-439). Durante el tratamiento con HC el riesgo de
fracturas no cambió, los marcadores de aposición ósea (es decir, los niveles
de OC y PICP) y de densidad ósea se incrementaron significativamente y la
velocidad de crecimiento fue apreciablemente mayor en los pacientes tratados, en
comparación con el período previo al tratamiento y con el grupo no tratado.
Hallamos una mejora del bienestar físico, el rendimiento muscular y las
habilidades motoras. La composición corporal, medida mediante absorciometría
dual de rayos X (DXA), cambió durante el tratamiento, incrementándose el
volumen muscular corporal respecto al volumen de grasa.
Debido a esos resultados decidimos continuar las pruebas con HC con un
segundo grupo de pacientes de OI tipo I (n=14) y también algunos con OI tipo
III (n=7) y IV (n=1) que solicitaron tratamiento. En estos pacientes
(n=22) evaluamos el eje de la HC/IGF-I y la secreción de HC por medio de
dos pruebas funcionales: arginina y clonidina. Hallamos un respuesta
insuficiente de la hormona del crecimiento (valor máximo < 8 ng/ml) y
niveles bajos de IGF-I en seis pacientes (36%) de tipo I, en dos (29%) de tipo
III y en el paciente con OI de tipo IV. Solamente tratamos a pacientes con
respuesta deficiente de la hormona de crecimiento, usando una mayor
dosificación de HC (0,4 mg/kg/semana divididos en 6 dosis). Tras dos años de
tratamiento, repetimos los buenos resultados del estudio precedente (incremento
significativo de la densidad ósea, velocidad de crecimiento y volumen muscular
corporal, sin cambios en el riesgo de fracturas) en pacientes con OI tipo I,
mientras que en los dos pacientes tipo III no logramos una influencia positiva
en los marcadores óseos ni en las mediciones de densidad ósea, en el mismo
período. El paciente con OI tipo IV experimentó un empeoramiento de las
deformidades vertebrales preexistentes y dolor de espalda, abandonando el
tratamiento tras seis meses.
De todos estos resultados podemos concluir que la HC es una terapia útil en las
formas más leves de OI (tipos I y IV), en las que ha demostrado un efecto
positivo en la renovación ósea, el contenido mineral del hueso y la tasa de
velocidad de crecimiento, sin incrementar el riesgo de fracturas a corto plazo.
Sin embargo, durante la terapia con HC los pacientes mejoran su bienestar
físico, rendimiento muscular y habilidades motoras, y esto incrementa la
actividad física y por consiguiente también el riesgo de fracturas en algunos
casos. Los pacientes con escoliosis o deformidad ósea previa deben ser tratados
con especial precaución.
La selección de los pacientes para el tratamiento con HC basada en estudios
bioquímicos y moleculares es un factor crucial. De hecho, en caso de mutación
originaria de alteraciones estructurales en la molécula de colágeno tipo I,
que causen la secreción de esta molécula en la matriz, el tratamiento con HC
es, en nuestra opinión, desaconsejable.
En un futuro cercano la HC será probablememente asociada en dosis
farmacológicas (0,4 mg/kg/semana) no sustitutivas, junto a otros factores
reductores de la resorción ósea (por ejemplo, el bisfosfonato) o estimuladoras
de la formación de hueso.Sin embargo, los protocolos que asocian HC y
biofosfonato, también en régimen cíclico, estan por el momento en sus
inicios.
Ponencia presentada en el VII Congreso Internacional sobre osteogénesis
imperfecta celebrado en Montreal en 1999. El texto original de la ponencia está
en http://www.geocities.com/CapeCanaveral/Lab/3608/Antoniazzi.html.