Transplante y efectos terapéuticos de células de medula ósea en niños con osteogénesis imperfecta grave Las células estromales de la médula ósea son células mesenquimáticas
precursoras que se diferencian in vitro e in vivo a hueso y
músculo en los sistemas modelo con ratones. En principio el trasplante de
dichas células mesenquimáticas precursoras derivadas de la médula atenuarían
o posiblemente corregirían los desórdenes genéticos de huesos, cartílagos y
músculos en humanos; sin embargo, carecemos de datos clínicos que apoyen esta
hipótesis. Presentaremos los datos de nuestro estudio piloto sobre el
trasplante alogénico de médula ósea como medio para trasplantar células
mesenquimáticas precursoras derivadas de médula en niños con osteogénesis
imperfecta severa. Cinco niños con osteogénesis imperfecta de tipo III
recibieron un trasplante de médula ósea de un consanguíneo HLA compatible.
Antes del trasplante de médula, cada uno de los niños fue sometido a un
régimen condicionante que incluía busulfán y ciclofosfamida; además, uno de
los pacientes recibió una dosis moderada de radiación corporal total debido a
un desequilibrio (mismatch) en un sólo locus HLA DRB1. Todos los
pacientes mostraron una rápida recuperación hematopoyética, pero en tres de
ellos se detectó quimerismo mezclado. Por último, cuatro de los cinco
pacientes desarrollaron quimerismo hematopoyético completo. En tres de los
cuatro pacientes evaluables la biopsia ósea registró la presencia de
osteoblastos de los donantes en un 1.3 – 2 %. Tres meses más tarde, muestras
representativas de huesos trabeculares mostraron cambios histológicos
representativos de la formación de tejido óseo denso. Estos descubrimientos
están relacionados con datos clínicos que sugieren una mejoría en la
osteogénesis. Todos los pacientes mostraron un aumento en el contenido mineral
óseo de todo el cuerpo a los 100 días del trasplante y una notable
aceleración de la velocidad de crecimiento en los 6 primeros meses posteriores
al trasplante, comparada con la de los 6 meses anteriores. En todos los
pacientes se apreció una reducción en la tasa de fracturas siendo los
resultados más espectaculares los de los dos pacientes más jóvenes, que eran
además los más afectados por la enfermedad. Tres de los pacientes mostraron
una toxicidad no significativa. Uno de los niños presentó una insuficiencia
pulmonar transitoria y un higroma bifrontal, y otro desarrolló la enfermedad
injerto versus huésped (GVHD) de la piel en estadio 3. Todas las complicaciones
se resolvieron. Se presentarán los datos obtenidos durante los 6-24 meses de
seguimiento de los niños para ilustrar nuestro concepto actual de la historia
natural de los pacientes con OI tras recibir un trasplante de células
mesenquimáticas. Así, el trasplante de médula alogénico puede provocar el
injerto de las células mesenquimáticas precursoras funcionales, lo que indica
la viabilidad de una estrategia con células mesenquimáticas en el tratamiento
de la osteogénesis imperfecta. Los esfuerzos siguientes estarán dirigidos a
reducir el riesgo de toxicidad y a aumentar el injerto mesenquimático,
augurando mayores beneficios clínicos para los niños. |