CUESTIONES RELACIONADAS CON LA O.I.: LA PÉRDIDA
DE LA AUDICIÓN.
Se ha descrito una importante pérdida de la audición en
más del 50 % de las personas con osteogénesis imperfecta
(O.I). En el caso de las personas que sufren O.I Tipo I (la mayor parte
de la población con O.I que sufre una grave pérdida auditiva),
este estado suele comenzar hacia los 20 a 30 años de edad.
Anatomía del oído.
Para las personas que sufren trastornos óseos metabólicos,
como la osteogénesis imperfecta, la pérdida de la audición
es una deficiencia que a menudo se descuida, pero que es grave. Para entender
la naturaleza de la pérdida de la audición en las personas
con trastornos metabólicos óseos, es importante conocer previamente
cuál es el mecanismo básico de la audición.
El oído se encuentra dividido en tres secciones: los oídos
externo, medio e interno (véase la Figura 1). El oído externo
incluye el pabellón auricular y el canal auditivo, en cuyo extremo
se encuentra el tímpano. Detrás del tímpano se sitúa
una pequeña cámara denominada oído medio. El oído
medio contiene tres huesecillos (el martillo, el yunque y el estribo) que
conectan el tímpano con el oído interno; son ellos los que
transmiten el sonido transportado por el aire, a través del oído
medio, hasta el caracol, que forma parte del oído interno. Una vez
que el sonido (o la vibración) llega al caracol, se convierte en
impulsos nerviosos y es transmitido por el nervio auditivo al cerebro,
en donde es interpretado. Una persona que presenta una pérdida de
audición podría tener problemas en el oído externo,
el oído medio, el oído interno, el nervio auditivo, el cerebro
o en varias de estas áreas.
Incluir fig. 1. Anatomía del oído.
-
Membrana timpánica (tímpano).
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Canal auditivo externo.
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Pabellón auricular.
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Hueso mastoides.
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Martillo.
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Yunque.
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Estribo.
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Canales semicirculares.
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Nervio auditivo.
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Caracol.
Tipos de pérdida de audición.
Los tres tipos primarios de pérdida de la audición son:
-
Pérdida sensorineural: se produce cuando un sonido pasa normalmente
del oído externo al medio, pero es el oído interno y/o el
nervio auditivo los que no transmiten normalmente el sonido al cerebro.
-
Pérdida mixta: cuando incluye componentes tanto conductivos como
sensorineurales.
La pérdida de la audición puede clasificarse igualmente
según su nivel de gravedad - leve, moderada, grave o profunda –
y según que afecte a las frecuencias bajas, altas o a todas las
frecuencias de los sonidos.
Síntomas.
Algunos de los signos de pérdida de audición son:
Dificultas para comprender determinadas palabras o parte de palabras.
Pedir frecuentemente a los demás que repitan lo que han dicho.
Dificultad para entender a otras personas por teléfono.
La subida del sonido de la TV o del aparato de radio a un nivel demasiado
alto para las demás personas.
Dificultad para oír en ambientes ruidosos.
A medida que avanza, la pérdida de la audición puede interferir
en la comunicación, el rendimiento en el trabajo, las actividades
sociales y las relaciones personales. Si se deja sin tratamiento, la pérdida
auditiva puede incluso terminar por el aislamiento y la depresión.
Diagnosis
Cualquier niño con O.I que muestre problemas de articulación
retrasos en el habla o infecciones recurrentes de los oídos debe
ser sometido a una evaluación audiométrica formal. Los adultos
jóvenes serán sometidos a evaluaciones respecto a la línea
base para comparaciones posteriores. Los adultos que sufren tinnitus (Zumbidos
en los oídos) o síntomas de pérdida de audición,
deben ser sometidos igualmente a evaluación audiométrica.
Alrededor del 50 % de personas con osteogénesis imperfecta (O.I)
sufren pérdida de la audición que suele iniciarse en los
primeros años de la edad adulta. En general, aparece como pérdida
conductiva al término de la adolescencia o poco después de
cumplir veinte años, debido a problemas en los huesecillos del oído
medio. Los huesos pueden ser frágiles o mal formados, o quedar fija
la placa de apoyo del estribo, perdiendo su capacidad para transmitir eficazmente
los sonidos al oído interno. También pueden observarse cambios
en otras áreas de los oídos medio e interno. Puede igualmente
desarrollarse una pérdida sensorineural. Existe una notable variación
en la gravedad de la pérdida de la audición; algunas personas
pueden tener una alteración de la audición en la edad adulta,
que puede ser de grave a profunda, mientras que otras perderían
capacidad auditiva en un nivel leve o moderado. Algunas personas con O.I
nunca presentan estos problemas auditivos.
Tratamiento.
Se recomienda que cualquier niño con O.I, y especialmente los
que presentan problemas en el habla, retrasos para hablar u otitis recurrentes
se sometan a una evaluación audiométrica. Los adultos jóvenes
serán evaluados respecto a la línea base para comparación
posterior, y los adultos que sufran tinnitus (zumbidos o sonidos fijos),
que es a menudo uno de los primeros síntomas de fijación
del estribo, deberá ser igualmente sometidos a evaluación
audiológica. Tanto para la pérdida conductiva como para la
sensorineural o mixta, las ayudas para la audición que proporcionen
una amplificación adecuada pueden ayudar a las personas de cualquier
edad.
Cirugía.
Las personas que sufren una pérdida conductiva de la audición
de tipo grave y progresivo, pueden mejorar con una intervención
quirúrgica conocida como estapedectomía. En esta operación
la placa fija del pie del estribo se sustituye por una prótesis
que permite la transmisión normal de las ondas sonoras al oído
interno. Conviene señalar, sin embargo, que esta operación
no debe considerarse como una intervención de rutina en la O.I,
debido a la fragilidad tisular. Hay también otras cuestiones pre
y post-operatorias que deben ser evaluadas, discutidas u aclaradas para
que una persona concreta con O.I sea considerada un "buen candidato"
para la intervención. Por lo general, los pacientes deben acudir
a centros de tratamiento en los que los otólogos (médicos
especializados en trastornos de la audición) tengan una notable
experiencia en las intervenciones del estribo.
Ayudas para la audición.
Aunque las ayudas para la audición no pueden "curar"
una pérdida de audición, ni alcanzar la perfección
de la audición natural, pueden proporcionar una amplificación
que ayude a las personas de cualquier edad. Existen en una gran variedad
de formas y con diferentes capacidades de amplificación. El modelo
correcto para una persona depende de la gravedad y el alcance de su pérdida
auditiva.
No le importe pedir ayuda.
Si usted o un miembro de su familia empieza a experimentar pérdida
en la audición, no se resigne a una vida de frustración y
sufrimiento. Existen muchos aparatos que pueden ayudarle, incluidos los
timbres de las puertas que encienden una luz hasta los despertadores que
vibran en su almohada. Hay igualmente organizaciones que pueden informarle
sobre los dispositivos y servicios disponibles.
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