Respuesta a cuestiones surgidas tras la nota
anterior
Nota 2
¿Qué beneficio puede obtenerse con el pamidronato en OI?
* La Argentina primer país del mundo en obtener
pamidronato.
Es cierto, desde mayo de 1987 el producto se vende en las
farmacias de Argentina. Como también comenté, el pamidronato es en un 99%
utilizado para otras enfermedades del esqueleto como la osteoporosis. No es un
tratamiento específico de la OI. En ese entonces, sobretodo los
endocrinólogos, se preocupaban por mejorar la pobre mineralización de la OI,
sin considerar la evolución estructural del hueso. Por ello recomendaban
otras terapias, muy mineralizantes, y que luego fracasaron. El modo en que el
pamidronato ayuda a favorecer la estructura es un concepto más nuevo, de
principios de los 90, y es probable que no fuera bien apreciado desde el
inicio. De hecho, estoy seguro que muchos médicos aún hoy no lo conocen. El
conocimiento médico no es instantáneo sino que se desparrama, a veces
rápido, a veces lento, y en OI las cosas van lentas (espero terminar pronto
mi nota sobre "como informarse en medicina").
* En USA sólo inyectables.
Los medicamentos son bienes comerciales, sometidos a leyes
de comercialización y a intereses diversos. Desgraciadamente la voz del
paciente no suele oirse ante algunas decisiones comerciales. El productor del
inyectable en USA fracaso con el desarrollo de dos formulaciones orales. Una
era un polvo efervescente que irritaba todo el estómago de los pacientes, y
la otra, una cápsula dura, con microgránulos, que al parecer se pegoteaba en
el estómago irritandolo. En cambio, la cápsula blanda, gastroprotectora, que
utilizamos ya la deben haber consumido más de medio millón de personas, en
una docena de países, sin que ocurrieran las irritaciones severas. Un
productor independiente no puede fabricar o exportar su forma oral a USA
porque el productor del inyectable legalmente se lo impediría, mientras dure
la vigencia de su patente Americana (creo que vence en un par de años). Y al
no tener la patente de una buena formulación, el productor Americano decidió
comercializar sólo el inyectable. En USA se han producido muchos progresos
médicos, pero allí no son infalibles. Por ejemplo, desde la década del 80
se conocía en Europa el uso del pamidronato en osteoporosis, en cambio en USA
se usaba el etidronato, que luego se comprobó que no sólo no evita las
fracturas sino que hasta puede provocarlas. En los 90 se aprobó en USA el
alendronato, que es bueno para las fracturas pero tiene problemas de
absorción. Como se ve, el mundo científico es complejo y para colmo está
complicado por los intereses comerciales y trabas legales de los distintos
países. No obstante, tengo entendido que existen mecanismos legales, de
excepción, que se denominan "de uso compasivo". Si para un paciente
individual su médico considera que debe exportarse una medicación que no
existe en el país, las autoridades lo permiten por ese mecanismo, siempre con
autorizaciones caso por caso y bajo responsabilidad del médico.
* En OI los resultados científicos son casi siempre
condicionales.
Es tal la rareza de la enfermedad que no se pueden hacer
los estudios confirmatorios a gran escala, como sucede con otras enfermedades.
Las observaciones hechas en algunos pocos tratamientos son alentadoras, pero
deben ser confirmadas por más y más casos y por ello lleva mucho tiempo
dejar de emplear el condicional.
* El tiempo de tratamiento depende del metabolismo de
cada paciente.
Si consideran que sólo un 15-25% del esqueleto se renueva
por año, para modificar una masa de hueso importante deben transcurrir en
promedio 4 ó 5 años de tratamiento continuo, aunque es cierto que algunos
chicos pueden responder más rápido. Luego hay que seguir manteniendo el
hueso ganado, generalmentre con el mismo medicamento.
* Mediciones.
Aun con el medicamento más sencillo, cada persona debe ser
controlada clínicamente por el médico, que va ajustando las variables que
influyen en la eficacia del remedio. Eso es parte del arte médico, del cual
los investigadores sabemos muy poco y los médicos prácticos saben mucho.
Cuando Uds. toman una aspirina, no siempre les calma el dolor de cabeza con la
misma eficacia, ni el mismo antibiótico mejora una infección dos veces
igual. Y la mayoría de las veces no podemos saber por qué. Por suerte,
muchas de las variables metabólicas del hueso se pueden medir. Como por
ejemplo, podemos medir en cada paciente la velocidad con que se renueva el
tejido mineral, controlar la eliminación de calcio y el estado de las
hormonas que permiten absorber el calcio. La cantidad de mineralización
existente y la estructura interna de muchos huesos también se puede
cuantificar como para saber si está beneficiándose con la medicación o no;
podemos estimar con tomografías los Kg de fuerza que resisten la mayoría de
los huesos. Yo no diría que hay que experimentar en cada caso, si que hay que
estudiar y controlar cada caso.
* Como ayuda el pamidronato.
La única forma de comprobar la eficacia es disminuyendo la
tasa de fracturas y/o deformaciones. Tampoco hace estricta falta esperar a que
ello ocurra. Con cierta tecnología podemos anticipar el beneficio, midiendo
los cambios internos de la mineralización y estructura del hueso. Por
ejemplo, si le preguntan a un arquitecto como se sabe si un puente es fuerte
él les va a decir que para ello necesita saber con que material está hecho y
como están dispuestas las columnas que lo sostienen. En OI, hacemos lo mismo,
podemos medir como están mineralizados los huesos (el material) y como se
dispone esa mineralización (la estructura). Lo demás es puro cálculo
matemático que se hace con tomógrafos especiales. A fines de mayo, se
reunirán en la isla de Santorini los expertos mundiales en este tema y
entiendo que se van a discutir algunos casos de OI, por lo que esperamos
conocer las conclusiones.
* Al inhibir el osteoclasto la medicación actúa de
inmediato.
Pero sólo en una mínima proporción del esqueleto, es
decir que los efectos se hacen sentir después de un tiempo. Todos los días
se abren y cierran lagunas de resorción del hueso, que es donde están los
osteoclastos. Por ello, todos los días conviene consumir la medicación para
que actúe en los sitios nuevos. Al menos en aquellas lagunas más grandes o
más agresivas. Una vez que se cierra la laguna, el medicamento queda atrapado
dentro de la matriz mineral y ya no actúa. Vean que el dinamismo de ésto es
difícil de comprender aún para los propios médicos. Pero es así. El hueso
no es un tejido inerte. Por el contrario se renueva todos los días, y todos
los días hay que ayudarlo a que sea de mejor calidad. El medicamento funciona
mientras se toma. La OI, como la mayoría de las enfermedades de los huesos no
se curan. Se alivian, se detienen, se mejoran las perspectivas. Se puede
progresar de un grado más pronunciado a otro mejor.
* La ganancia o pérdida de calcio está influenciada
por muchísimos factores.
El medicamento es uno más, introducido para que vuelque el
balance a favor de un aumento de la mineralización. Pero a veces pueden
predominar otros factores, por lo que el efecto final no puede asegurarse. Se
sabe, por ejemplo, que el ejercio promueve la adquisición de calcio, cuando
el metabolismo está controlado por una medicación (y más importante,
promueve la formación de una estructura mejor). Si junto con el medicamento
se movilizan los huesos ya hay dos factores que ayudan.
* El mecanostato es una teoría, como el Big Bang,
que ayuda a comprender como se hace fuerte el hueso y como interactúan los
medicamentos.
Incluso, entre los médicos, solemos discutir sobre varias
modalidades de mecanostato. Por ello, no puede darse un resultado como seguro
(si entienden que seguro es un 100% de la probabilidad).
Claro que querran saber algunas cifras de probabilidad.
Puedo arriesgar algunas, como para darles una idea pero que no dejan de ser
una opinión personal, ya que como les dije antes, en OI cuesta confirmar las
cosas. Si el medicamento (pamidronato) se consume apropiadamente, casi el 100%
de los casos normalizan su metabolismo óseo. Al cabo de un año, el 80-90%
mejorará la mineralización del hueso, en mayor medida donde más lo
movilizan, y las fracturas disminuyen, en un porcentaje no determinado aún,
pero disminuyen al fin. En la medida que entendamos un poco mejor como hacer
que un hueso de OI se vuelva más fuerte, podemos modificar las dosis y
modalidades de uso de los medicamentos mineralizadores (estamos trabajando en
ello) para poder mejorar estas probabilidades.
* Cuanto tiempo puede llevar la investigación?
Esto no lo sé. El desafío es muy grande porque se trata
de compensar un problema que surge de los genes. En la OI, los genes no
permiten que se fabrique una matriz ósea bien mineralizada. Pero pensamos que
el mecanostato está sano. Si esto es así, con medicamentos mineralizadores y
terapia física podemos hacerlo trabajar de un modo tal que haga más fuerte a
los huesos. Esta es una posibilidad en estudio, una idea que recién ahora se
está publicando para que pueda ser desarrollada en la comunidad médica. Es
decir, aplicar medicamentos para ayudar al mecanostato y no sólo para llenar
de calcio los huesos. Por supuesto que no es la única posibilidad, y hay
otras ideas que también tienen que ser estudiadas. Hay científicos que
estudian la movilización controlada de los huesos para mejorar su estrctura y
aumentar la musculatura. Otros estudian la migración controlada de células
que mejoren la matriz del hueso, y otros experimentan la posibilidad de
terapias génicas. Cualquiera sea el tiempo real que haga falta, pienso que se
puede acortar en gran medida con la participación de organizaciones de ayuda
a la OI. Bien organizadas y administradas, éstas adquieren una fuerza
movilizadora suficiente como para acelerar los progresos que hacen falta. No
es cuestión de creer, es cuestión de darse cuenta que la ayuda más grande
tiene que venir de adentro de cada uno.