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Introducción
La cuestión de la terapia es muy conflictiva
porque cada caso es muy particular (me atrevo a decir que no hay dos
pacientes con osteogénesis imperfecta cuyos historiales sean idénticos)
y cada cual habla de la feria según como le fue en ella. Lo que
pueden leer a continuación son hechos de los que me he ido
informando a lo largo de estos años. En algunos aspectos, me
refiero a mi experiencia, que no es ni mejor ni peor que otras, y sí
muy particular mía. Repito que no tengo formación médica y que no
excluyo meteduras de pata por mi parte cuando me refiera a términos
especializados. En cualquier caso, lo que voy a contar ahora es
simple información general. Cualquiera que estuviera interesado en
ella, en lugar de creer a ciegas lo que yo digo, debería
consultarlo con un buen especialista (que los hay).
¿Hay una terapia para la osteogénesis
imperfecta?
Si entendemos como terapia un tratamiento que
cure la enfermedad, la respuesta es no. El problema de las personas
que sufren osteogénesis imperfecta es que las células de su
organismo no producen una cantidad suficiente de colágeno (o el que
producen es de calidad defectuosa). Hasta ahora no se ha hallado
ningún método para inducir a las células a mejorar o incrementar
su producción de colágeno.
Según me comentó el pediatra de mi hijo, se ha logrado, en
experimentos «in vitro», inducir a una célula a producir
colágeno. La dificultad de conseguir este mismo resultado a escala
humana está al alcance de la mano: ¿cómo inducir a todas
las células del organismo a producir mejor colágeno y en mayor
cantidad?
Así las cosas, cuando hablamos de terapia de la
osteogénesis imperfecta nos estamos refiriendo a tratamientos
correctivos y paliativos de la enfermedad, no a una curación.
En este sentido, hay tres aspectos terapéuticos
interesantes: la fisioterapia, el correcto tratamiento de las
fracturas y la introducción de agujas telescópicas Bailey en los
huesos largos para prevenir curvaturas y fracturas.
Mención aparte merece el empleo de diferentes
substancias que ayudan a incrementar la densidad ósea,
bisfosfonatos y pamidronato. Durante estos últimos años se están
llevando a cabo en todo el mundo experimentos en este campo y los
resultados parecen ser muy prometedores.
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