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Esta es la silla que le proporcionaron a Eduardo
González, el papá de Marian, en el Hospital Shriners, de
Canadá. Tiene tres posiciones en cuanto a la altura: la primera, en
la que queda a la altura de una mesa para comer; la más baja, a la
altura de
una mesa para niños, de Kindergarden; y una, en la cual queda entre
las dos anteriores, queda muy bien a la altura de para ver
Televisor.
Tiene un cinturón acojinado y una pechera para evitar que cuando
son muy pequeños se vayan al frente, en las fotos que aparecen en el
Álbum de Maria, se ve a Marian más pequeña en su silla y con
la pechera puesta.
En el respaldo tiene dos salientes que se pueden abrir o cerrar,
dependiendo del crecimiento del niño, el cual le permite que no se
vaya de lado, lo que sucede cuando una silla es grande para ellos.
Los brazos de la silla se ajustan para una mayor comodidad.
Adicionalmente, y a fin de que el niño no este sentado todo el
tiempo sobre sus nalgas, se puede inclinar a fin de que el punto de
apoyo sea sobre su espalda ( lo cual nos explicaba el fisioterapeuta
es muy bueno para evitar que todo el tiempo los discos de la columna
tengan presión).
Por lo que respecta a las piernas tiene una especie de cojines a los
lados, que se ponen o se quitan, por dentro de la silla, también
los puedes ver en las fotos del Álbum, a fin de que el niño vaya
cerrando sus piernas de manera gradual (y no las tenga como rana).
Se pegan con velcro.
Por lo que respecta a los pies, tiene dos aditamentos, uno para
cuando son mas pequeños tengan los pies estirados (también los
puedes ver en el Álbum), y otro que es con el que aparece ahora, y
le permite flexionar las rodillas, este último se puede adaptar al
tamaño de la tibia y peroné del niño.
Es importante mencionar que en Canadá le tomaron la medida a Marian
para que el asiento fuera exactamente del tamaño de su fémur, y lo
hemos cambiado conforme a su crecimiento.






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